¿Qué es la Mosca del Mediterráneo?

La mosca del Mediterráneo Ceratitis capitata (Wiedemann), también conocida como mosca de la fruta, es una de las plagas agrícolas más destructivas de frutas y hortalizas del mundo con capacidad para infestar plantaciones frutales enteras, por lo que se le considera una de las especies de moscas de mayor importancia económica.

Tabla de contenidos

Tiene una gran capacidad de reproducirse y habilidad de adaptarse a diversos climas y puede infestar a más de 400 especies diferentes de frutas y hortalizas.

En Guatemala se reportó por primera vez en 1975 y ha causado pérdidas de miles de millones de dólares al año por daño directo e indirecto a la producción y comercialización de productos hortofrutícolas.

Uno de los principales riesgos es que la larva puede ser transportada en una fruta, sin ser detectada hasta que emerge como mosca adulta e infesta a otros cultivos.

Ficha Técnica

Familia: Tephritidae

Género: Ceratitis

Especie: Ceratitis capitata (Wiedemann)

Tamaño: mide entre 3.5 a 5 mm de largo.

Apariencia/zoografía: ojos iridiscentes color carmín con tonos verde-azulosos. Alas transparentes y manchadas. Cuerpo amarillo brillante con marcas oscuras en el tórax y el abdomen.

Nutrición: proteínas y jugos azucarados.

Ciclo Biológico de la Mosca

Diferencias por Sexo

Macho

Alcanza su madurez sexual entre los 3 y 4 días después de transformarse de larva a mosca adulta, con temperatura entre los 24º a 27° C.

Se diferencia de la hembra por tener setas orbitales superiores modificadas en forma de rombo y se caracteriza por formar “Lek”, que es un grupo de machos reunidos para cortejar a hembras con el fin de aparearse.

Hembra

Alcanza su madurez sexual entre los 4 y 5 días, iniciando la ovipostura entre los 7 y 9 días después de la emergencia con temperatura entre los 24º a 27° C.

Generalmente pone de 4 a 10 huevecillos por ovipostura hasta 20 huevecillos al día, durante toda su vida, el promedio es de 300 huevecillos, pero bajo condiciones óptimas puede poner hasta 800.

Ecología

Los factores ecológicos que más influyen en el desarrollo de la mosca del Mediterráneo son el clima húmedo, disponibilidad de frutos y de alimentos para la fertilidad y maduración de sus huevecillos. La ausencia de estos se convierten en factores de dispersión, incluyendo el momento en que las moscas adultas emergen del suelo.

Se observa mayor desplazamiento en días cálidos y secos. Se moviliza hacia áreas con hospedantes maduros, alimentos azucaradas, proteínas y vitaminas.

La mosca permanece inactiva durante la noche y en períodos de lluvias moderadas o fuertes.

Ampliamente difundida en América, principalmente en zonas de bosque tropical húmedo. Ha sido reportada en zonas cercanas al mar y a altitudes mayores a los 2,400 msnm.

En el caso del adulto, el cultivo principal es el café y en su ausencia busca otros cultivos atractivos para su reproducción. El adulto se alimenta de azúcares y proteínas que son vitales para su desarrollo.

¿Qué daños ocasiona?

La mosca del Mediterráneo infesta el fruto en dos momentos, causando pérdidas incluso de cosechas completas.

Daño de oviposición

Cuando la hembra penetra la cáscara de la fruta y coloca el huevecillo, deja un agujero que permite la entrada de microorganismos como bacterias y hongos que demeritan la calidad de la fruta y causan que se pudra.

Daño de la larva o gusano

Del huevo nace la larva o gusano que al alimentarse excava y daña la fruta produciendo pudriciones secundarias asociadas a microorganismos.

¿Qué acciones tomar?

Detección

Detección

Identificación temprana del estado adulto para el control eficaz.
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Control

Control

Evitamos la propagación y dispersión, protegemos áreas libres de la plaga.
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Dispersión de la plaga

Dispersión Mundial
Dispersión en el continente americano