




Esta acción consiste en eliminar la fruta infestada por la mosca del Mediterráneo. Se aplica a los tipos de frutas que la mosca prefiere y también a otras frutas que, aunque no sean su preferencia, pueden ser infestadas por la plaga.
Los frutos desechados, se entierran y cubren con cal y una capa de tierra de 25 cm, para evitar que las larvas salgan, se transformen en pupas y lleguen a convertirse en moscas adultas.
Aplicación de cal diluida en pulpa de café para el control de las larvas o gusanos.