Detección por Muestreo

Consiste en evaluar muestras de frutos con exterior suave (pericarpio) para identificar si dentro de ellos se encuentra la plaga en estado  inmaduro. Esta práctica complementa al método de detección por trampeo para evaluar y orientar acciones de erradicación.

Tabla de contenidos

Muestreo sistemático

Analiza la diversidad de frutos en un lugar y periodo específicos para confirmar los hospedantes principales identificados en el muestreo general. Su aplicación permite monitorear de forma constante las poblaciones silvestres de la mosca del Mediterráneo en un mismo sitio y momento.

Muestreo dirigido

Consiste en la recolección de frutos en zonas con brotes, detecciones o bajas poblaciones de la mosca del Mediterráneo, para determinar su dispersión y el alcance real del brote. Esta información permite orientar las acciones de control, y bajo estas condiciones, el muestreo debe cubrir al menos un kilómetro cuadrado.

Tipos de Muestreo

Muestreo General

Se realiza durante al menos un año en nuevas áreas de invasión de la mosca del Mediterráneo, con el fin de obtener información completa sobre los potenciales frutos hospedantes.

Este proceso permite determinar el grado de infestación, la fenología, los hospedantes preferidos y alternos, así como la distribución y densidad de los frutos hospedantes en una zona específica.

Recolección de la muestra de frutos

La colecta adecuada de frutos es esencial para obtener datos confiables sobre los niveles de infestación y el establecimiento de la mosca del Mediterráneo. Esta tarea requiere conocimientos en biología y comportamiento de la plaga, además del criterio técnico y la experiencia del recolector, especialmente en áreas con distribución limitada o irregular.

Proceso de identificación

Luego de ubicar el sitio de muestreo en hojas cartográficas a escala 1:50,000, se realiza la observación de los frutos disponibles y se obtiene la autorización del propietario del área de recolección.

Con esta información, se identifican los frutos predilectos de la mosca del Mediterráneo según registros de años anteriores y se seleccionan los frutos maduros, por tener mayor probabilidad de estar infestados. Las muestras se resguardan en bolsas de manta y se identifican con coordenadas, altitud, fruto y número de frutos.

Identificación de larvas

Una vez obtenidas las muestras, estas se trasladan al laboratorio, donde los expertos del Programa MOSCAMED realizan un análisis morfológico de las larvas y pupas presentes, con el fin de determinar si pertenecen a la mosca del Mediterráneo o a otra especie de mosca de la fruta.

Proceso de muestreo

El técnico de laboratorio verifica que las muestras coincidan con el reporte de campo y luego las prepara para su análisis, asignándoles un número correlativo, registrando su peso, separando y contando los frutos.

A continuación, se agrega un sustrato de maduración y cubriendo las jaulas con una tapa de manta o plástica según el tipo de fruto.

A continuación se seleccionan los frutos más maduros para realizar la disección inicial, que consiste en abrirlos y buscar larvas en su interior.

Las larvas encontradas se colocan en un frasco con agua destilada y se etiqueta el frasco con los datos más relevantes del campo.

Debido a las condiciones climáticas de Guatemala, las muestras se mantienen en observación durante una semana dentro de jaulas de maduración ventilada. Durante este periodo, se realizan dos disecciones adicionales: una intermedia y otra final.

Características morfológicas de la larva de mosca del Mediterráneo

Para una correcta identificación es importante conocer las características morfológicas de la larva de la mosca del Mediterráneo.

Larva de la mosca del Mediterráneo

Tienen una forma mucidiforme, es decir que tienen la parte posterior ensanchada y disminuyen gradualmente en forma cónica hacia la cabeza.

Tienen un color blanco o blanco amarillento y pueden medir de 3 a 10 mm

En la cabeza está el aparato bucofaríngeo, el cual tiene entre 9 y 10 carinas bucales.

Su cuerpo está compuesto por 11 segmentos fusiformes además de la cabeza, de los cuales, 3 corresponden a la región torácica y 8 al abdomen.

Los espiráculos anteriores que se encuentran en el primer segmento torácico de la larva, tienen una forma de guante en donde sobre salen unos tubos o dígitos posibles de contar y su número se frecuenta entre 7 y 11.

En el segmento caudal se encuentran los espiráculos posteriores que tienen forma rectangular y los pelos o rayos son rectos.